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No me lo creo
Domingo, 07 de Octubre de 2012 12:21
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Las Palmas de Gran Canaria

7 de octubre de 2012 / Silvia García

 

El 21 de Septiembre conocíamos la noticia que Jealsa, conservera española que provee las sardinas enlatadas a la marca blanca Hacendado (Mercadona), propietaria de Rianxeira y Escuris, abandonaría su fábrica (con el nombre de Damsa) en la ciudad ocupada de El Aaiún para trasladarse a A Coruña.

La compañía atendía a que esta decisión se limitaba a una cuestión de logística y ahorro, alejándose de la idea de limpieza de imagen que ha realizado Mercadona, tras saltar varias alarmas sobre algunos de sus productos en los últimos meses.

Para el movimiento saharaui, este comunicado de la conservera española supone todo un triunfo tras las diferentes campañas promovidas ante el expolio que se estaba llevando en el Sahara Occidental. Durante años, Mercadona y Jealsa recibieron un gran número de cartas en las que se informaba de su mala praxis. De la misma forma se emprendieron acciones en las puertas de los supermercados informando a los consumidores del robo de la compañía. Finalmente, el comunicado ha llegado, Jealsa abandona el Sahara Occidental.

 

Sin embargo, yo no me lo creo. Me es extremadamente difícil alegrarme ante tal noticia y más cuando, algunas semanas antes, conocíamos una nueva propuesta de la Unión Europea en lo que al envasado de los productos se refiere. En el informe Stevenson sobre la nueva Organización Común del Mercado (OCM) los productos de la pesca, acuicultura y agricultura envasados, no tendrá que indicar el lugar del que proceden como ha ocurrido hasta ahora, sino que simplemente se limitaran a indicar el lugar de envasado. ¿Esto qué quiere decir? Que los consumidores no sabrán de donde proviene dicho producto así como conocer exactamente qué comen, ya que se les puede dar gato por liebre, vendiendo como atún lo que puede ser cualquier otro pescado de vete tú a saber dónde.

Para todos aquellos que nos preocupamos por saber lo que comemos es la peor noticia que podemos conocer. Para aquellos que trabajamos por poner fin al expolio en los diferentes países en donde se realiza, supone una nueva táctica y batacazo desde la Unión Europea para de esta forma, evitar las críticas ante la hipocresía que practica.

Comeremos entonces, sardinas de Jealsa que según indicaran provienen de las costas gallegas, pero ¿Quién nos dice que amparándose en el informe Stevenson, Jealsa y el resto de compañías que expolian en el Sahara Occidental no continuaran con el robo de los productos saharauis esta vez, respaldados por la Unión Europea? No está de más recordar, que Jealsa ha estado mintiendo desde hace años en el etiquetado de sus sardinas indicando que la procedencia de las mismas era Marruecos, cuando se ha probado de diferentes maneras y una de ellas, con el último comunicado de la misma compañía que su fábrica se encontraba en el Sahara Occidental ocupado.

Esta decisión, conllevará un abaratamiento de los productos ya que se engañará al consumidor con la procedencia, creyendo éste que consume un producto de un lugar concreto en donde las marcas tienen ya un buen posicionamiento. Por otro lado, desde Europa los acuerdos comerciales con países como por ejemplo Marruecos, no cesan y suponen para el país ocupante una serie de privilegios y concesiones frente a los propios países de la unión.

Alguno me puede decir, hay que tener fe y confiar en el buen hacer. Por supuesto, no lo niego, pero no hablamos de buen hacer, sino de dinero y enriquecimiento y si para conseguirlo hay que engañar, como hemos visto hasta ahora y en lo que al Sahara Occidental se refiere, no supondrá mayor problema. Para renovar mi fe necesitaría ver como la Unión Europea a través del Consejo de Seguridad incide de algún modo en la realización del Referéndum pendiente desde 1991 y cancelaría de inmediato las vacaciones permanentes de los miembros de la MINURSO en el territorio ocupado. Necesitaría una declaración firme y contundente ante las diferentes amenazas que realiza Marruecos a Europa en lo que al tráfico de drogas e inmigración se refiere. Saber que las diferentes fábricas presentes en el territorio ocupado del Sahara Occidental cierran sus puertas porque se niegan a formar parte del expolio de recursos naturales saharauis. La Unión Europea, Marruecos y las empresas nos llevan tomando el pelo durante mucho tiempo en la cuestión saharaui. ¿Tenemos que creer entonces que Jealsa cierra sus puertas en el Sahara Occidental por cuestiones de ahorro coincidiendo juntamente con la aparición del informe Stevenson? Yo, no me lo creo.